Bocadillo de hummus, berenjena y romesco

bocataCon este bocadillo inauguro una categoría nueva en el blog: la de bocadillos, sándwiches y pitas. El otro día hablando con mi amiga Cristina, me di cuenta de que hay comidas que hago tan a menudo y que tengo clasificadas mentalmente como facilonas, demasiado básicas o sin interés, que no las subo al blog precisamente por eso. Un ejemplo de ello es el seitán, o el puchero de verduras con garbanzos que es un fijo semanal en casa sea agosto o sea diciembre. Sin embargo, cuando hago alguna foto y la subo a Facebook, veo que sí pueden resultar útiles.
Uno de los inconvenientes de ser vegano es que es difícil hacerte un bocadillo de “cualquier cosa” para cuando no tienes ganas de cocinar o te apetece ir a la playa o a cualquier sitio sin complicarte para comer. Por eso me apetece dar ideas de los bocadillos que solemos comer en casa por si a alguien le pueden venir bien.
Procuro que siempre lleven una parte proteica y que conjuguen verduras crudas y cocinadas, y algún puntito que les aporte “gracia”, en este caso la salsa romesco.

Ingredientes:

  • Una berenjena en rodajas
  • Un tomate de ensalada
  • Cuatro cucharadas generosas de hummus (receta)
  • Una cebolleta
  • Salsa romesco (receta)
  • Lechuga romana o la que nos guste más
  • Pan (yo procuro usar tipo baguette, que pesa poco y cunde más)

Preparación:

Lavar muy bien la berenjena (no la pelaremos así que tiene que estar bien limpia), cortarla en rodajas, salarla y hacerla a la plancha a fuego lento, con poco aceite y bien tapada.
Lavamos muy bien el tomate (o lo pelamos) y lo cortamos también en rodajas. Cortamos la cebolleta en juliana muy fina. Lavamos muy bien la lechuga y la secamos perfectamente.
Abrimos el pan y lo untamos con el hummus, ponemos encima la lechuga, luego el tomate y espolvoreamos con un poco de sal. Añadimos la cebolleta y encima de ella, las rodajas de berenjena. Cubrimos con unos pegotitos de romesco, cerramos el bocadillo y a disfrutar.

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Tostas de espárragos con salsa romesco

tostas

Estas tostas fueron un súper éxito en Nochebuena, y también quedan riquísimas si utilizamos alcachofas en lugar de espárragos.

Ingredientes:

  • Pan consistente en rebanadas para las tostas
  • Tres manojos de espárragos hermosos
  • 4 dientes de ajo
  • 2 o 3 pimientos choriceros
  • Unas ramitas de perejil
  • 2 rebanadas de pan pequeñas
  • 1 tomate maduro
  • 50 gramos de almendras tostadas y peladas
  • Vinagre, sal, aceite de oliva VE
  • Pimentón picante o guindilla (opcional)

Preparación:

Lo primero de todo es hidratar los pimientos en agua, preferiblemente 24 horas. Si no tenemos tanto tiempo, pues lo que podamos, en agua caliente para acelerar el proceso.
Eliminamos los tallos duros de los espárragos.
En una cazuela amplia ponemos agua con sal. Tiene que haber una cantidad de agua que permita que cubra a los espárragos hasta la mitad estando de pie.
Si los manojos vienen ya atados, fenomenal, si no, los atamos con una cuerda o una goma, y los colocamos en la olla de pie, sin que el agua toque la goma. Los cocemos diez minutos.
Pasado ese tiempo, cortamos la goma y los dejamos cocer normalmente otros 10 minutos. Esto lo hacemos así porque obviamente las yemas de los espárragos son mucho más tiernas que el resto, y así conseguimos que queden uniformemente cocidos.
Cuando estén, los escurrimos y reservamos.
Para la salsa, freímos 3 ajos enteros pelados con bastante aceite a fuego lento. Reservamos cuando estén dorados. En el mismo aceite, freímos la carne de los pimientos choriceros y reservamos. En el mismo aceite freímos el perejil y reservamos. Freímos el pan y reservamos y por último, el tomate rallado, todo en el mismo aceite.
Ponemos todos los ingredientes fritos en el vaso de la batidora junto con las almendras, el otro ajo pelado, un chorrito de vinagre, sal y aceite (y el pimentón o guindilla, si queremos) y hacemos como si fuera una mayonesa, agregando más aceite de vez en cuando.
Si vemos que la salsa queda muy espesa (lo cual es muy probable) podemos añadir un poquito de agua para aligerarla.
Cuando vayamos a servir, freímos muy brevemente y a fuego muy vivo las rebanadas de pan para las tostas por las dos caras hasta que estén doraditas. Esto lo hago así porque el pan aguanta crujiente mucho más tiempo que si usamos pan tostado, que se ablandaría enseguida con la humedad de los espárragos y la salsa, y no nos quedaría nada crujiente. Ponemos 3 espárragos encima de cada tosta y cubrimos con un par de cucharadas de salsa. Espolvoreamos con perejil picado y servimos.