Día mundial del pan – Panadería Más que pan

_MG_4256_6690.CR2-002Aprovecho que hoy se celebra en todo el mundo el día mundial del pan para iniciar una serie de entradas en las que pretendo promover el consumo en los comercios de barrio.
Imagino que no es necesario que describa las ventajas de comprar en los pequeños comercios, pero por si acaso, quisiera destacar las siguientes razones (tomadas de oferista.com):

  1. Comprar en el pequeño comercio nos beneficia a todos: porque generamos una riqueza más distribuida, dinamizando la economía local, invirtiendo en personas e individuos que reinvertirán en nuestro entorno, a la vez que crean empleo.
  2. Las multinacionales deslocalizan inversión: Suelen  retirar gran parte del dinero generado  para invertirlo en países emergentes y con mayor potencial de crecimiento.
  3. Comodidad y cercanía: junto con un trato más personalizado son algunos de los puntos a favor del comercio de proximidad.
  4. Pagan sus impuestos: Según estudios de Hacienda son las grandes empresas las que generan el 71% del fraude fiscal
  5. Calidad de los productos: el comercio local suele ser el motor de  que se consuman productos locales producidos en la zona.
  6. Porque enriquecen nuestro entorno: Son los pequeños comercios los que dan vida al barrio,  alumbran nuestras calles en navidad, y nos permiten comprar solamente lo que necesitamos.

Como colofón, añado mi lema particular “antes de darle los dineros al Corte Inglés, se los doy al vecino”.
La panadería Más que pan está en Marbella, y no sólo la recomiendo a quienes vivís aquí por su trato humano excelente, su amplitud de horarios, su variedad de productos y su estupenda relación calidad-precio, sino que os animo a que compréis cada uno en la panadería que tengáis más cerca de casa y os olvidéis del pan precongelado de gasolineras y supermercados.
En mi caso particular,  estaba harta de gastarme el dinero en pan supuestamente integral que realmente no lo es (mirad los ingredientes del pan que compráis o preguntadle al “panadero” si el pan es integral o harina blanca + salvado, y fliparéis) y tampoco me sale a cuenta esperar que el mercadillo ecológico venga a donde yo vivo una vez al mes. Pues hablando sobre el tema en forovegetariano me acordé de que la madre de mi amiga Esther tiene una panadería…pues nada, fue hablar con ella de mis necesidades y desde aquel momento tengo en casa pan integral de verdad, ecológico y en el formato justo que necesito (bollitos pequeños para no tener que andar pesando el pan del desayuno y pan grande de un kilo para comidas y cenas) y que además está riquíiiiiiiisimo, y por si fuera poco, a buen precio. Claro que las barras puercas de supermercado son más baratas, pero son una auténtica porquería. Ah, otra cosa súuuuper importante: hay una variedad enorme, tanto de tipos de harina (espelta, trigo, centeno, maíz) como de formatos (¡yo nunca había visto estos bollitos tan ideales ecológicos e integrales!).

Esther, Manoli, os de deso que sigáis teniendo tanto éxito durante muchísimo tiempo con vuestra panadería, os lo merecéis!

 

 

 

Bagels

bagels

Qué os voy a contar de los bagels: para mí es el tipo de pan más rico que hay. Son muy fáciles de hacer, aunque haya que hervir y luego hornear.

Ingredientes:

  • 250 ml. de agua tibia
  • un sobre de levadura de panadería
  • una cucharadita de sal
  • 500 gramos de harina de trigo
  • sésamo crudo (opcional)
  • aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

En la encimera bien limpita y enharinada se mezclan todos los ingredientes y se amasa concienzudamente hasta obtener una masa elástica y fácil de manejar.
Con las manos bien mojadas en aceite, cogemos la masa, la vertemos en un bol amplio y se deja reposar tapada unos 40 minutos. Es importante que la masa quede bien pringadita de aceite.
Luego formamos los bagels, con su agujerito en el centro y los volvemos a dejar reposar unos 20 minutos.
Ponemos agua con sal a hervir en una olla y vamos cociendo los bagles unos 4 minutos dándoles la vuelta. Quedan muy hinchaditos.
Luego se escurren, se espolvorean con sésamo y se meten al horno precalentado a 200 grados hasta que queden tostaditos.