Cake pops

cakepops

Pues hoy receta resultona y sencillita si tenéis la precaución de: A) no hacerla en pleno agosto y B) no transportar los cake pops 50 kilómetros. Precisamente cometí ambos errores aunque al final todo tuvo un final feliz.

Ingredientes:

  • Galletas Oreo (síiiiiiii, son 100% vegetales por fin)
  • Crema de algarroba o crema de chocolate tipo nocilla sin lácteos
  • Chocolate negro para fundir
  • Brochetas o palitos de cake pops
  • Crocanti de almendra y fideos de colores para decorar

Preparación:

No pongo cantidades pero sí proporciones: en primer lugar hay que triturar las galletas hasta reducirlas a un polvo fino. Después, por cada rulo de galletas, tenéis que añadir 3 cucharadas soperas de crema de algarroba o chocolate y amasar muy bien hasta conseguir una masa que pueda moldearse fácilmente. Formamos las bolitas y las metemos a la nevera o al congelador. Fundimos el chocolate y lo dejamos atemperar.
Cogemos las brochetas o palitos y sumergimos sus extremos uno por uno en el chocolate fundido. Inmediatamente los introducimos en cada bolita y reservamos rápidamente en frío colocándolos boca abajo en una bandeja o clavándolos en algún sitio. El chocolate al enfriarse hará de “pegamento” y nuestros palitos permanecerán firmemente unidos a sus bolitas.
Cuando hayamos finalizado, dejamos reposar en la nevera (yo los dejé toda una noche).
El siguiente paso consiste en fundir más chocolate, templarlo e introducir cada bolita completamente en el baño de chocolate y rápidamente rebozar en la decoración elegida. Si el chocolate resultase demasiado denso, podéis añadir un pelín de aceite de girasol, para que la capa de chocolate fundido que cubre la bolita no quede muy espesa.
Conforme vayáis haciendo cada cake pop lo tenéis que clavar en una pieza de porexpán de esas que vienen en las cajas de los electrodomésticos o similar, o utilizar unas naranjas a las que previamente les hemos recortado la base como veis en las fotos o incluso llenar tazones o vasos con arroz e ir disponiendo los palitos dentro. Quedan muy bien sujetos.
Cuando hayamos terminado, los colocamos de nuevo en la nevera hasta el momento de servirlos.
Hay docenas de maneras diferentes de hacer cake pops y probablemente las encontréis mucho mejor explicadas en los miles de blogs que pululan por la red así que ¡a investigar!