Muhallabia

muhallabia Hoy os traigo mi versión vegana (y un poco heterodoxa) de este postre de origen libanés que tanto me recuerda al delicioso menjar blanc catalán. Lo tomamos como postre después de una opípara comida repleta de especias e ingredientes contundentes y lo cierto es que agradecimos la delicadeza de su sabor y la ligereza de su textura.

Ingredientes:

  • 1 litro de leche de almendras
  • 50 gramos de azúcar (si la leche es natural 100%, subid la cantidad de azúcar hasta 75 gramos; la mía era endulzada).
  • 2 cucharadas soperas de harina de arroz
  • 2 cucharadas soperas de maizena
  • 1 cucharada sopera de agua de azahar (la receta original lleva agua de rosas)
  • 100 gramos de almendras molidas

Preparación:

Del litro de leche de almendras hay que separar un vaso. El resto se lleva a ebullición junto con el azúcar a fuego medio-bajo. Mientras se calienta, añadimos al vaso de leche que hemos separado la harina de arroz y la maicena y mezclamos muy bien hasta que no quede ningún grumo. Cuando la leche con azúcar que tenemos al fuego esté a punto de hervir, añadimos el contenido del vaso y removemos sin parar a fuego lento. Cuando veamos que va cogiendo consistencia y empieza a espesar, es el momento de añadir las almendras y el agua de azahar, sin dejar nunca de remover. El postre está listo cuando haya espesado lo suficiente, adquiriendo la textura de unas natillas. Entonces apagamos el fuego y lo vertemos en unos recipientes individuales y lo dejamos enfríar al menos una hora. Antes de servir espolvoreamos con canela o con almendras fileteadas.

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Albóndigas con salsa de almendras

20140228_0126Contrariamente a lo que pueda parecer esta es una receta muy ligera. ¿Y qué hago yo cocinando recetas muy ligeras? Pues resulta que una ya tiene una edad, y kilos de más desde el Pleistoceno medio, y dos niñas que me hacen querer sentirme mejor y más activa, así que ni me lo pensé cuando supe que mi querida Lucía, que lleva el fantástico blog Dime qué comes, y que forma parte del grupo de nutrición de la Unión Vegetariana Española había abierto junto con su socia Naira Fernández, del blog Una pizca de vida, el Centro de Nutrición Palma que afortunadamente ofrece un servicio online para la gente que como yo no puede acudir presencialmente a la consulta.

Después de una completísima primera consulta, Lucía preparó para mí un fantástico dossier con unas pautas dietéticas saludables especialmente diseñadas para mí: una persona vegana, que lleva casi tres años amamantando a sus peques y que quiere ponerse en forma de una vez y para siempre pero sin dejar de cocinar cosas ricas para toda la familia. Llevo poco tiempo aún, pero quiero empezar a compartir en el blog algunas de las recetas que utilizo para preparar mis menús.

Ingredientes (hemos comido 4 personas):
Para las albóndigas:

  • Un bloque de tofu firme
  • Un vaso de copos de avena integral
  • Dos cucharadas soperas de pan rallado con ajo y perejil
  • Un chorrito de salsa de soja
  • Un chorrito de agua fría

Para la salsa:

  • Tres rebanadas de pan tostado
  • Una cebolleta en juliana
  • Tres dientes de ajo laminados
  • Un puñado de almendras
  • Dos vasos de caldo vegetal
  • Aceite de oliva VE y sal

Preparación:

En primer lugar, desmenuzamos el tofu y lo mezclamos con los copos de avena, el pan rallado, el agua y la salsa de soja. Dejamos reposar por lo menos media hora.
Mientras, preparamos la salsa: en una sartén antiadherente tostamos el pan y lo ponemos en el vaso de una batidora. Añadimos una cucharadita de aceite por persona y sofreímos los ajos laminados. Los ponemos en el vaso de la batidora. A continuación, sofreímos la cebolleta y la ponemos con el puñado de almendras también en el vaso de la batidora. Añadimos un poquito de agua para ayudarnos y batimos bien.
La pasta resultante la pasamos a una cacerola y añadimos el caldo. Cocinamos a fuego lento hasta obtener una textura cremosa.
Damos forma a las albóndigas con las manos húmedas y las hacemos al horno (a temperatura bien alta, para que no se deshagan) o mejor aún en una sartén antiadherente con una pizca de aceite y bien tapadas. De las dos maneras quedan muy bien sin necesidad de freírlas.
Finalmente unimos las albóndigas y la salsa y cocinamos apenas un instante, para que las albóndigas no se ablanden y pierdan la forma.

Ajoblanco malagueño

ajoblanco

Lo que me ha costado que mi madre me diera la receta del ajoblanco…no porque no quisiera, sino porque todos los ingredientes los mide en “chorritos”, “trocitos” y “poquitos” o peor aún, en “lo que admita”.
Pero bueno, sólo he tardado unas cuantas semanitas en poner en claro todo este lío y bueno, os tengo que recomendar encarecidamente esta receta. El ajoblanco no sólo es delicioso y refrescante, sino que es súper saludable y está cargadito de vitaminas y minerales, como el calcio. Se suele acompañar con uvas moscatel, pero no las hemos podido encontrar por ningún sitio aún, así que compramos otro tipo.
Bueno, corto el rollo ya…sólo me queda añadir dos cosas: la primera, es que se la dedico a Lucía del blog que nunca me canso de recomendar a todo el mundo: www.dimequecomes.com
La segunda, que esta receta se ha convertido en una de las favoritas de mi niña, que con 13 meses estoy convencida de que come mucho mejor que muchos adultos de conozco.

Ingredientes:

  • 200 gramos de almendras crudas sin piel
  • 1 diente de ajo gordo o dos finitos
  • 3 rebanadas bien gruesas de pan empapado en vinagre, sin corteza
  • 1 chorro generoso de un buen aceite de oliva VE
  • sal al gusto
  • 750 ml de agua bien fría

Elaboración:

Esto es lo mejor de todo: ponemos todos los ingredientes juntos en la batidora (yo uso la MyCook de Taurus) y trituro hasta que queda todo bien finito y sin ningún grumo.
¡Receta relámpago! La dificultad que tiene y el tiempo invertido es inversamente proporcional a su sabor.