Potaje ligero de calabacín, tomate y garbanzos

18018

Oficialmente damos por finiquitados los excesos navideños y vamos a hacer propósito de enmienda, acto de contrición y bla, bla, bla…para ello os traigo una receta súper fácil, de esas con pocos ingredientes; completísima (con una generosa proporción de verduras y hortalizas, así como con sus proteínas, hidratos y grasas) y súper económica. Obtendremos un plato único delicioso por menos de 2€ por persona ¡que luego no os digan que ser vegano y comer saludablemente es caro!

La palabra “ligero” en esta receta no es sinónimo de “light” (porque eso depende de si utilizamos un par de cucharaditas de aceite o media botella) sino que la he utilizado porque es un plato que me parecía más contundente que una sopa, pero sin llegar a ser un potaje. Si coméis de tupper en el trabajo, como yo, os recomiendo mucho utilizar un arroz vaporizado (de ese que dicen que “no se pasa”).

Ingredientes:

  • 1 puerro gordo o 1 cebolleta grande
  • 3-4 calabacines medianos
  • 6 tomates rallados
  • 400 gramos de garbanzos cocidos (pueden ser de bote, bien enjuagados)
  • 1 litro y 1/2 de caldo vegetal o agua
  • 2 tacitas de arroz
  • 4 cucharadas de aceite de oliva VE
  • una cucharadita de pimentón de La Vera (opcional)
  • sal

Preparación:

Comenzamos lavando concienzudamente el puerro y cortándolo en aritos finos. Si usamos una cebolleta, no hace falta lavar tanto, y la cortaremos en juliana fina.
En una cazuela, vertemos el aceite y cuando esté caliente, añadimos el puerro o la cebolleta. Lo sofreímos a fuego medio hasta que esté blandito.
Mientras tanto, habremos lavado y/o pelado los calabacines y los habremos cortado en medias lunas no demasiado finas. Los añadimos a la cazuela junto con un poco de sal. Los sofreímos hasta que estén blanditos, también a fuego medio.
Cuando estén tiernos, añadimos el pimentón (si lo usamos) y los tomates rallados subiendo el fuego al mismo tiempo. Cuando estén cocinados (lo sabremos porque habremos obtenido un sofrito brillante y espeso), añadimos el caldo o el agua, rectificamos de sal y cuando comience a hervir, añadimos el arroz. Pasados 10 minutos, añadiremos también los garbanzos, bajaremos el fuego y seguiremos cocinando hasta que el arroz esté en su punto. El caldo estará espeso y sabroso y con un color espectacular.

Anuncios

Ajoblanco malagueño

ajoblanco

Lo que me ha costado que mi madre me diera la receta del ajoblanco…no porque no quisiera, sino porque todos los ingredientes los mide en “chorritos”, “trocitos” y “poquitos” o peor aún, en “lo que admita”.
Pero bueno, sólo he tardado unas cuantas semanitas en poner en claro todo este lío y bueno, os tengo que recomendar encarecidamente esta receta. El ajoblanco no sólo es delicioso y refrescante, sino que es súper saludable y está cargadito de vitaminas y minerales, como el calcio. Se suele acompañar con uvas moscatel, pero no las hemos podido encontrar por ningún sitio aún, así que compramos otro tipo.
Bueno, corto el rollo ya…sólo me queda añadir dos cosas: la primera, es que se la dedico a Lucía del blog que nunca me canso de recomendar a todo el mundo: www.dimequecomes.com
La segunda, que esta receta se ha convertido en una de las favoritas de mi niña, que con 13 meses estoy convencida de que come mucho mejor que muchos adultos de conozco.

Ingredientes:

  • 200 gramos de almendras crudas sin piel
  • 1 diente de ajo gordo o dos finitos
  • 3 rebanadas bien gruesas de pan empapado en vinagre, sin corteza
  • 1 chorro generoso de un buen aceite de oliva VE
  • sal al gusto
  • 750 ml de agua bien fría

Elaboración:

Esto es lo mejor de todo: ponemos todos los ingredientes juntos en la batidora (yo uso la MyCook de Taurus) y trituro hasta que queda todo bien finito y sin ningún grumo.
¡Receta relámpago! La dificultad que tiene y el tiempo invertido es inversamente proporcional a su sabor.

Sopa especiada de zanahorias

Ingredientes:

  • 500 gramos de zanahorias
  • una cebolla
  • una cucharada sopera de margarina
  • una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • dos cucharadas de ras al-hanout http://es.wikipedia.org/wiki/Ras_el_hanut
  • 1,25 l. de caldo de verduras
  • 50 gramos de sémola (cous-cous)
  • el zumo de un limón

Elaboración:

Rallar las zanahorias.
Rallar una cebolla y ponerla en una cacerola junto con la margarina y el aceite. Sofreír a fuego lento sobre unos 3 minutos. Añadir los dos dientes de ajo picados, el ras al-hanout y la zanahoria y saltear unos segundos a fuego vivo.
Verter el caldo, tapar y llevar a ebullición unos 30 minutos a fuego lento.
Añadir el cous-cous, apagar el fuego y reposar 5 minutos.
Añadir el zumo de limón y servir muy caliente.

Si no tenéis ras al-hanout, sustitur por la siguiente mezcla de especias: media cucharadita de cúrcuma, media de jengibre, media de canela, media de pimentón, media de comino y una pizca de guindilla.