Pasta al pesto

pesto vegan

Llevaba muchísimo tiempo sin comer una de mis salsas preferidas para la pasta, pero aprovechando que hice una buena cantidad de parmesano vegano para el taller sobre lácteos vegetales que impartí en la Fnac de Marbella la semana pasada, me lancé a emular la receta que había usado siempre (la de Arguiñano) y la verdad es que queda perfecta.

Ingredientes:

  • 2 puñados de hojas de albahaca
  • 2 dientes de ajo
  • 1 puñado de piñones (yo en realidad uso cualquier fruto seco que tenga rodando por la cocina, con nueces queda ideal)
  • aceite de oliva virgen extra
  • media taza de parmesano vegano hecho con una taza de almendras, 4 cucharadas de levadura de cerveza y una pizca de sal, todo triturado.
  • Pasta al gusto

Elaboración:

Es tan fácil como poner a cocer en agua salada la pasta de nuestra elección y mientras tanto colocar todos los ingredientes excepto el aceite en el vaso de la batidora y triturar añadiendo el aceite al mismo tiempo, la suficiente cantidad para obtener una salsa emulsionada y brillante. Es parecido a cuando hacemos una mayonesa.
Escurrimos la pasta cuando esté lista y la mezclamos inmediatamente con la salsa.

Os dejo unas fotos del taller en la Fnac. Quiero darle las gracias a todos los asistentes. Pensad que era un tórrido viernes de verano en Marbella…con lo bien que se está en la playa es genial que hayáis dedicado parte de vuestro tiempo a este taller ¡gracias!

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Cazuela de fideos con brócoli y alga nori

_MG_7347_8164 Desde que descubrí gracias a CreatiVegan la técnica para dar a los arroces y cazuelas de fideos un rico aroma a mar gracias al alga nori, la he utilizado en incontables ocasiones. En esta ocasión (tengo en el blog otra otra receta con fideos y nori como protagonistas: https://mivegablog.com/2013/01/05/fideua/) he doblado la cantidad de alga y he utilizado menos ingredientes para conseguir una rica cazuela de fideos sencilla pero potente, súper fácil de hacer y riquísima. Ingredientes:

  • 1 brócoli hermoso
  • 2 láminas de alga nori
  • 2 dientes de ajo
  • pimienta negra en grano
  • 250 gramos de fideos “para fideuá”
  • 1 pimiento rojo
  • 1 calabacín
  • Pimentón de la Vera
  • 4 tomates rallados
  • caldo (el que admita)
  • Aceite de oliva VE
  • sal

Preparación: En una sartén antiadherente perfectamente limpia tostamos el alga nori a fuego fuerte. Cuando se arrugue y se vuelva de color marrón, se le da la vuelta a la lámina y se repite la operación por el otro lado. Tostamos también la segunda lámina del mismo modo y las pasamos al mortero con los ajos, una cucharada de pimienta negra en grano y una pizca de sal. Lo majamos todo y lo reservamos. En una cazuela ampia y bajita sofreímos a fuego medio el pimiento rojo en juliana. Cuando esté blandito, añadimos el brócoli bien limpio y cortado en ramilletes pequeños. Sofreímos unos 3 minutitos, subimos el fuego y añadimos el calabacín bien limpio y/o pelado cortado en rodajas finas. Cuando esté hecho, agregamos el majado de ajo con el alga. Sofreímos apenas un momentito y añadimos una cucharadita de pimentón de La Vera. Removemos bien y enseguida agregamos los 4 tomates rallados. Salamos y seguimos cocinando a fuego fuerte unos 3-4 minutos. Finalmente, añadimos los fideos y suficiente caldo como para cubrirlos por completo. Cocinamos a fuego fuerte 3-4 minutos y bajamos el fuego hasta una intensidad bajita el tiempo restante. Tapamos, apagamos el fuego y dejamos reposar. Como decía mi abuela, el truco para una cazuela de fideos excelente es que los fideos siempre tienen que estar “mal cocidos y bien reposados”. Y qué razón tenía…

Pasta con brócoli y seitán

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Puede decirse que he aprendido a hacer un uso óptimo del congelador gracias a dos Cristinas: la famosa Cristina Galiano cuyos libros (sobre todo del titulado Saber comprar, conservar y congelar nuestros alimentos) y web (www.cristinagaliano.com) os recomiendo encarecidamente, y mi amiga Cristina, del blog Cortesía del congelador, que ya os he reseñado en otras ocasiones.
Para una persona como yo, que trabaja dentro y fuera de casa, con 5 gatos y 2 niñas pequeñas es imprescindible planificar bien lo que se va a comprar, cocinar y conservar para no andar de cabeza durante la semana. Es necesario para asegurarnos un menú lo más variado posible y para comer y cenar a una hora aceptable y por supuesto no cualquier cosa.
La receta que os traigo hoy me resulta muy práctica porque para hacerla uso los “recortes” del seitán que preparo fileteado y con diferentes salsitas para congelar ya listo justo para calentar al llegar a casa. Siempre es mucha más práctico congelar comidas completas que “materias primas” que necesitan preparación para poder ser consumidas, por razones obvias.
Cuando me refiero a “recortes” estoy hablando del principio y el final de la “bola” de seitán, que no se presta a hacer filetitos, así que los corto, los pico y los uso para boloñesa o para esta receta, una de las preferidas en casa.
Otra ventaja de esta receta: cuezo a la vez el brócoli y la pasta. Ahorro tiempo y ensucio un cacharro menos. Si tenéis la precaución de tener cebollita sofrita en el congelador, la preparación de este plato se simplifica aún más.
Para terminar de glosar las virtudes de esta receta, se trata de un plato completo: verdura, proteína e hidratos de carbono en una proporción óptima.

Ingredientes:

  • Un brócoli hermoso
  • Una cebolla grande
  • “recortes” de seitán, ya sea casero o comprado
  • 400 gramos de pasta pequeña (para que se cocine al mismo tiempo que el brócoli)
  • aceite de oliva VE, sal y pimienta

Preparación:

En una cacerola amplia ponemos abundante agua fría con sal y el brócoli dividido en arbolitos pequeños y bien limpio. Tapamos la cacerola, ponemos el fuego al máximo y esperamos a que hierva el agua. En ese momento, añadimos la pasta removiendo bien y bajamos a un fuego medio. Cocemos la pasta hasta que esté tierna, según las instrucciones del fabricantes (alrededor de 10 minutos).
Mientras tanto, pelamos y cortamos la cebolla en cuadritos y la sofreímos a fuego medio con un par de cucharadas de aceite de oliva V. E. Picamos los “recortes” de seitán y los añadimos a la cebolla cuando esté tierna y doradita. Salpimentamos y cocinamos un par de minutitos.
Escurrimos la pasta y el brócoli y la vertemos en la sartén del sofrito. Removemos un minutito a fuego medio y servimos bien calentita.

 

Pasta con berenjenas y soja texturizada

_MG_4231_6663.CR2Llevo un mes, justo desde que empezó el cole mi hija mayor, sin actualizar el blog. Si dicen que la vida te cambia al tener un hijo, ni os imagináis lo que la cambia el día que ese hijo empieza a ir al cole. Hasta ahora mi niña no había ido a la guardería y está siendo un gran cambio que estamos intentando afrontar lo mejor posible, y de momento el saldo es positivo. Sin embargo, ahora el reloj parece que corre el doble de rápido y cuando me quiero dar cuenta ya es hora de cenar y de ir a la cama.
Comer sano no es caro, ni es difícil, pero requiere tiempo. Justo eso es lo que ahora me falta más que nunca y por eso o me ciño a un plan o me paso la vida de culo, literalmente.
Como supongo que habrá muchas más personas en la misma situación que yo, se me ha ocurrido explicar un poco cómo me organizo y mostrar las recetas que son básicos en casa.

IMG_20141011_151705Este es el plan de lo que comeremos esta semana. La idea es escoger cada semana una serie de verduras que serán las protagonistas del menú, combinándolas con alimentos ricos en proteínas y con alimentos ricos en hidratos de carbono para comer no sólo sano y rico, sino también variado y, fundamental, todos los miembros de la familia comen exactamente lo mismo.
La receta que os traigo es muy sencilla, pero súper completa, riquísima y acompañada por una deliciosa crema de tomate y zanahoria y coronado por unas rodajas de melón, forman un menú súper saludable.

Ingredientes:

  • 250 gramos de macarrones (me encantan los ecológicos de Alcampo)
  • 2 berenjenas grandes, firmes y tersas (3 si son pequeñas)
  • 1 cebolleta
  • 1 tacita de soja texturizada fina de El Granero Integral
  • 6 tomates rallados
  • aceite de oliva VE, orégano, sal y pimienta
  • levadura de cerveza de El Granero Integral

Preparación:

Pelamos y cortamos la cebolleta en juliana fina. Pelamos las berenjenas con un pelaverduras, pero no totalmente, sino dejando parte de la piel (las berenjenas deberán esar bien limpias). La cortamos en rodajas finas y cada rodaja en 4 o 6 partes. Sofreímos la cebolleta y cuando esté blandita, añadimos las berenjenas, las salpimentamos y las cocinamos con la sartén tapada y a fuego lento hasta que estén blanditas. Esto es algo que lleva bastante tiempo (o bastante aceite), y que yo me ahorro con mi FussionCook y su cubeta súper antiadherente. Pongo el menú verduras 5 minutos y se quedan las berenjenas súper melosas. En una sartén y con paciencia obtendremos el mismo resultado.
Cuando se haya evaporado todo el jugo de las berenjenas, subimos el fuego y añadimos la soja texturizada tal cual, sin remojar, y el orégano. Sofreímos un minutito y agregamos los tomates, y un pelín más de sal. Cocinamos hasta que nos quede una salsita sabrosa y concentrada.
Cocemos los macarrones y mezclamos con la salsa. Terminamos espolvoreando con levadura de cerveza.
Este rico plato de pasta lo hemos acompañado con una crema de tomate y zanahoria, un súper clásico de la cocina de Ardid.

_MG_4226_6658.CR2No puedo terminar el post sin agradecer una vez más a Lucía, del Centro de Nutrición Palma (y por supuesto, del blog Dime qué comes) todo lo que me ha enseñado. Sin ella mi vida y la de mi familia sería ahora muy distinta.

Macarrones cremosos con berenjena y champiñones

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Este es uno de esos platos que surgen por casualidad, pero que visto el éxito de público (a nosotros nos encantó y mi pitufa de dos añitos pidió repetir y todo) pues me he decidido a publicarlo en el blog. Me había sobrado mutabal o baba ganoush, como lo queráis llamar, e improvisé con nata vegetal y unos champis el platito de pasta que os traigo. El resultado, riquísimo y muy cremoso. Una delicia.

Ingredientes:

  • 250 gramos de macarrones
  • un brick de nata vegetal (soja, avena…)
  • una bandejita de champiñones laminados
  • una taza de mutabal o baba ganoush (hecho con dos berenjenas asadas, un diente de ajo, una cucharada generosa de tahini, aceite de oliva y un chorrito de limón, todo pasado por la batidora)
  • Aceite de oliva VE y sal

Preparación:

Mientras hervimos la pasta (estos macarrones son riquísimos, son ecológicos de Alcampo, que están fenomenal de precio), comenzamos por saltear los champiñones en un chorrito de aceite de oliva, a fuego fuerte. Cuando estén doraditos y el jugo se haya evaporado, añadimos el mutabal o baba ganoush bajando el fuego, removemos y acto seguido añadimos la nata vegetal. Rectificamos de sal y dejamos reducir a fuego bajo apenas un minutito o dos.
Escurrimos la pasta y mezclamos rápidamente con la salsa. Servimos bien calentito y a comer 🙂

Cuscús con cebolla caramelizada, calabaza y garbanzos

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Después de varios meses sin actualizar, una mudanza, un nuevo embarazo y muchos cambios, vuelvo a la carga con este plato entre picantito y dulzón que me encanta y que es uno de los básicos en casa.

Ingredientes:

  • 400 gramos de garbanzos cocidos (naturales o de bote)
  • Un vaso de sémola o cuscús
  • Dos cebolletas (o cebollas; yo casi siempre uso cebolletas, como Arguiñano)
  • Un trozo grande de calabaza
  • Harissa
  • Aceite de oliva VE
  • Vinagre balsámico
  • Una cucharada de margarina vegetal sin hidrogenar

Preparación:

En primero lugar, preparamos la cebolla o cebolleta caramelizada tal y como explican en Gastronomía Vegana o como tengamos costumbre.Reservamos. Pelamos y cortamos en cubitos la calabaza y en una sartén añadimos un chorrito de aceite de oliva. Salteamos la calabaza a fuego vivo hasta que empiece a estar blandita. En ese momento, añadimos la cebolleta y salteamos un minutito a fuego medio. Añadimos los garbanzos, damos un par de meneos y reservamos mientras preparamos el cuscús, que es muy fácil y rápido: llevamos a ebullición un vaso de agua con sal con un pelín de aceite. Apagamos y retiramos del fuego y añadimos el vaso de cuscús. Tapamos y esperamos 5 minutos. Pasado ese tiempo, con la ayuda de un tenedor y la cucharada de margarina removemos y vamos desgranando bien el cuscús, hasta que quede sueltecito.
En un bol mezclamos un chorro generoso de harissa, otro de aceite de oliva y un pelín de vinagre balsámico y batimos bien. Reservamos.
Finalmente, servimos el cuscús en el plato, disponemos por encima los garbanzos con la calabaza y la cebolleta y regamos con la salsita de harissa. Hala, a disfrutar.

Fideuá

Fideuá

Tenía muchas ganas de publicar esta receta, que es original de CreatiVegan, por varias razones: la principal, porque es una auténtica maravilla, pero también porque gracias a ella ahora todos mis arroces de este estilo tienen un sabor inigualable, gracias al majadito de alga nori tostada + ajo. Además, he logrado superar mi animadversión hacia las algas (para mí siempre serán esas cosas viscosas que me dan repelús cuando me rozan en el mar) y por último, es que me súper encanta el plato tan ideal en el que lo presento y que encontré rebuscando entre las “oportunidades” de El Corte Inglés, jiji.

Ingredientes:

  • 2 tazas de fideos para fideuá (los que tienen un agujerito). La receta original indica 3/4 de taza para 4-6 personas, pero nosotros éramos 3 y nos quedamos con hambre.
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 puerro
  • 1/4 de pimiento verde
  • 1/4 de pimiento rojo
  • 2 tomates rallados
  • 1/2 calabacín
  • 4-6 champiñones medianos
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 lámina de alga nori (yo la compré en copos, y puse como 3 cucharadas soperas)
  • 100 ml (1/2 vaso) de vino blanco (yo, manzanilla)
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de tomillo picado
  • 1/2 cucharadita de romero fresco picado
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de colorante para paella o cúrcuma
  • 1 taza de alioli para acompañar

Preparación:

Lo primero es tostar el alga nori en una sartén antiadherente sin nada de grasa a fuego fuerte. Cuando se arrugue y se vuelva de color marrón, se le da la vuelta a la lámina. Como yo lo hice con alga nori en copos, la tosté a fuego fuerte sin parar de remover hasta que cambió de color. Luego la pasamos a un mortero y la majamos junto con los dientes de ajo. Reservamos.
Rallamos la cebolla y la sofríemos hasta que quede blandita. Añadimos el alga y los ajos removiendo bien. A continuación añadimos el puerro y los pimientos en juliana y los champiñones en láminas. Sofreímos un par de minutitos y añadimos el calabacín lavado y sin pelar cortado en medias lunas o en láminas finitas. Sofreímos otros 3 o 4 minutos y añadimos el tomate. Salteamos un par de minutos más.
Ahora añadimos los fideos y el vino. Cuando se haya evaporado agregamos las hierbas aromáticas y la sal. Cubrimos con agua caliente y cocinamos a fuego medio aproximadamente 15 minutos. No se debe remover.
Mi abuela siempre dice “los fideos, mal cocidos y bien reposados”, y no le falta razón: el reposo es importantísimo para este tipo de platos, así que más vale quedarse un pelín corto de cocción (un pelín es un pelín: odio la pasta dura) y que el plato repose lo que tenga que reposar (unos 5 minutos “de reloj” como dice la gente XD).
Servimos calentito y acompañado de un pelín de alioli.

Lasaña Margot

lasaña

Esta lasaña debe su nombre a mi cuñada, ya que esta es una adaptación de su espectacular receta de lasaña con la que nos ha deleitado durante años.
Ella está encantada de prepararnos una versión vegana cada vez que se lo pedimos, pero quise intentar reproducirla en casa para poder comerla siempe que quisiera y creo que me ha salido bastante bien.
No es un plato rápido ni ligero, pero es delicioso, muy meloso y sabroso, perfecto para una comida de domingo junto con una ensalada verde.

Ingredientes:

  • Placas de lasaña sin ingredientes de origen animal
  • Medio litro de leche vegetal sin endulzar
  • Dos cucharadas soperas de harina
  • Aceite de oliva VE
  • Una taza de soja texturizada fina
  • Un chorrito de salsa de soja
  • Tres zanahorias
  • Dos ramas de apio verde
  • Una cebolleta mediana
  • Dos tazas de salsa de tomate casera
  • Un puñado de levadura de cerveza desamargada

Elaboración:

Ponemos las placas de lasaña a remojo en agua caliente.
Picamos la cebolleta en juliana fina y la rehogamos a fuego lento en un chorro generoso de aceite de oliva (se puede escatimar aceite para hacer la receta más ligera, pero no es lo mismo). Cuando esté transparente, añadimos las zanahorias ralladas (yo las rallo en la mandolina eléctrica, pero también las podéis añadir a rodajitas finas) y las ramitas de apio (sin hilitos, por favor) en juliana fina.
Rehogamos a fuego lento y con la sartén tapada.
Mientras tanto, en otra sartén añadimos una cucharadita de aceite de oliva y salteamos a fuego vivo la soja texturizada tal cual (sin remojar), damos un par de meneos pero sin pasarnos de tiempo. Con un minutito va que chuta. Bajamos el fuego y añadimos un chorrito de salsa de soja (como dos cucharadas soperas) y un chorrito de agua (como cuatro cucharadas soperas). Rehogamos hasta que se evapore el líquido y añadimos a la otra sartén en cuanto el apio y la zanahoria estén blanditos.
Subimos el fuego y añadimos la salsa de tomate casera. Dejamos cocinar un par de minutitos, apagamos el fuego y reposamos.
El tiempo de reposo es directamente proporcional a lo rico que quedará después: la última vez mi cuñada lo dejó toda la noche y os aseguro que fue la lasaña más rica que he probado jamás.
Cuando haya reposado lo que consideréis oportuno, se precalienta el horno, se engrasa una fuente y se empieza a montar la lasaña: una capa de láminas y otra de relleno hasta terminar con una capa de láminas que irá recubierta de bechamel.
Para preparar la bechamel,  ponemos dos cucharadas soperas de aceite en una sartén, añadimos dos cucharadas soperas de harina y cuando empiece a tomar un color tostado, vamos añadiendo muy poco a poco la leche vegetal sin dejar de remover.
Cuando haya espesado lo suficiente, cubrimos la lasaña e inmediatamente la espolvoreamos con la levadura y metemos al horno a 200 grados, 20 minutos. Cuando pase ese tiempo, hay que contar otros 20 minutos de reposo.

Como he comentado antes, no es una receta rápida ni ligera, pero merece mucho la pena.
Mi cuñada la ha hecho sustituyendo la soja por champiñones picados y por berenjena cortada en cubitos, enharinada y frita y de todas las maneras está de muerte lenta.

Boloñesa de lentejas

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Este mismo plato, pero sin salar y sin soja ni orégano ha sido un gran éxito entre mi familia, incluyendo a mi bebé de 9 meses, que dio buena cuenta de su versión adaptada de esta boloñesa vegetal.

Ingredientes:

  • 1 cebolleta
  • 2 zanahorias
  • 1 ramita de apio
  • 4 o 5 tomates hermosos y maduros
  • medio bote de lentejas cocidas
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • pasta al gusto (macarrones, espaguetis…)
  • orégano
  • aceite de oliva VE

Elaboración:

Cortamos la cebolleta en juliana bien fina y la ponemos a pochar a fuego lento en el aceite. Cuando está blandita, añadimos las zanahorias peladas y cortadas a trocitos y el apio también en juliana (y sin hilitos, por favor) y sofreímos a fuego lento hasta que todo esté doradito, tierno y jugoso.
Subimos el fuego y añadimos las lentejas muy bien lavadas y escurridas. Salteamos un par de minutitos y añadimos la salsa de soja (sólo una cucharada) y los tomates pelados y cortados en cuadritos. Bajamos el fuego. Podemos añadir una cucharadita de azúcar, pero considero que la zanahoria le aporta un toque dulzón que ya contrarresta la posible acidez del tomate. Salamos.
Tapamos, bajamos el fuego y cocemos hasta que el agua se haya evaporado.
Aprovechamos para cocer la pasta en abundante agua salada hasta que esté al dente y al terminar unimos con la salsa, espolvoreamos con orégano y servimos bien caliente.

CSC#12: Guarnición de sémola, frutos secos y semillas

guarnición

Esta es mi aportación para el último CSC del año, el número 12, para el que Jiza de En el vergel del Edén nos ha propuesto un tema muy navieño.
Estoy probando guarniciones para el plato principal de la cena de Nochebuena, y esta tiene muchos puntos. En la foto veis en el centro de la fuente unos pinchitos morunos de soja texturizada, pero creo que le iría muy bien a un plato jugosito de seitán.

Ingredientes:

  • un vaso de sémola (cuscús) integral
  • un puñado de ciruelas secas sin hueso o pasas
  • una cucharada de margarina vegetal
  • un vaso de agua
  • un puñado de sésamo crudo
  • un puñado de pipas de calabaza crudas y peladas
  • un puñado de nueces picadas
  • Harissa para acompañar

Elaboración:

Se pone al fuego un cazo con un vaso de agua y una pizca de sal. Cuando hierva, se apaga el fuego, se añaden las ciruelas picadas (o las pasas) y el vaso de sémola y se tapa. Se deja reposar 5 minutos. Se añade una cucharada generosa de margarina y con un tenedor, se va desgranando la sémola hasta que quede bien sueltecita. Tapamos y reservamos.
En un colador chino, enjuagamos el sésamo y las pipas de calabaza. Escurrimos y los ponemos al fuego en una sartén limpia, sin nada de aceite, a fuego medio sin parar e remover. En cuanto las pipas se hayan abombado y el sésamo empiece a “salltar”, apagamos el fuego. Añadimos las nueces, removemos y lo unimos todo con la sémola.
Para servir, lo acompaño con harissa diluida en un buen aceite de oliva VE.